• Serial Cleaner

    05/08/2017 13:00 // Ford James Comparte en facebook Comparte en twitter Comparte en google plus Comparte en tuenti

    Hemos estado limpiando manchas de sangre en este nuevo y sorprendente juego con un giro asesino.

    Autor: Ford James - Gamereactor.es

    Hotline Miami vio la luz en 2012 y trajo consigo un montón de cadáveres y ríos de sangre a un mundo ochentero lleno de máscaras de animales y música psicodélica. Sin embargo, algo que la gente no se suele plantear en estos mundos ficticios es quién se encarga de limpiar todo el desastre. Aunque Hotline Miami exigía un poco de cuidado y bastante sigilo en los movimientos, en su mayor parte trataba de hacerse con un arsenal de armas y atajar los niveles a la fuerza, a base de volar cabezas conforme avanzabas. Serial Cleaner presenta tantas semejanzas que podría haber pasado perfectamente por una secuela: Hotline Miami: Serial Cleaner.

    El protagonista de este juego ambientado en los años setenta es Bobby, un tipo de treinta y tantos que vive con su madre. Su profesión es "limpiador profesional", pero ese término no le hace justicia a su trabajo real. Recibe llamadas de clientes anónimos, especialmente de un tipo que trabaja junto a un hombre al que se conoce como "Echo Killer". Nunca conoces a la gente que causa el caos que te encargan limpiar, pero vas conociendo su manera de proceder a través de las noticias de los asesinatos en la televisión y la radio de tu casa, donde comienzas cada nivel. Sin olvidarnos del periódico que tienes cada mañana en la puerta.

    Si has jugado a Hotline Miami, desde el principio notarás las mismas sensaciones: el sonido del teléfono al inicio de cada nivel con la información de a dónde tienes que ir y qué encontrarás allí, el coche en la puerta de tu casa al que subes para ir al trabajo, las rondas metódicas que llevan a cabo los policías en la escena del crimen... todo se puede relacionar con Hotline Miami, pero en este caso vas equipado con una aspiradora y una bolsa para transportar cadáveres en vez de con una escopeta y un rifle de asalto.

    La aspiradora es una de las cosas que más nos irrita del juego. El objetivo es ser sigiloso y evitar a los policías mientras limpias las pruebas, la sangre y los cadáveres. El sonido es muy importante, pues haces ruido con cada acción que realizas, incluidas las pisadas. De debajo de los pies de tu personaje emanan unos diamantes que representan ese ruido. Si hay un policía que está lo suficientemente cerca para escucharte, se dará cuenta de tu presencia. Una fregona habría tenido mucho más sentido temáticamente, aunque no fuera tan rápida.

    Después de un par de misiones la acción se vuelve un poco repetitiva. Se van añadiendo nuevas mecánicas a medida que avanzas, como la posibilidad de coger atajos o de distraer a los policías con sonidos de disparos, pero el proceder siempre es el mismo: deshacerte de los cuerpos, recoger todas las pruebas y limpiar la mayoría de la sangre, todo esto sin que te pillen los polis. El campo de visión de los guardias se puede ver siempre. Algunos de ellos patrullan diferentes zonas y otros se quedan quietos en un mismo lugar. Más adelante también introducen nuevos tipos de policía, como el agente que toca el silbato si te ve para alertar a los compañeros que estén cerca, o un policía que viste de negro y se mueve bastante más rápido que sus compañeros vestidos de azul marino.

    Lo que es completamente incomprensible de estos agentes de policía es que son incapaces de encontrarte una vez te has escondido. Y no me refiero a que puedas huir de ellos y esconderte cuando no te ven, sino que literalmente puedes ponerte detrás de un arbusto o meterte en un contenedor cuando el policía está delante de ti, intentando, se supone, darte caza. Pero una vez te "escondes", el policía se queda ahí un rato, con pinta de desconcertado y vuelve a realizar su ronda sin plantearse nada. La inteligencia artificial es sin duda el elemento más pobre de Serial Cleaner, y no le vendría mal una revisión.

    Por otro lado, el estilo artístico es único y apropiado. Desde los conjuntos que puede ponerse Bobby hasta las enormes salpicaduras de sangre en el suelo y la letra asimétrica en los textos escritos a mano, todo tiene una apariencia muy pulida y estilosa. El único problema en alguno de los niveles es que no es muy fácil distinguir donde hay una pared y dónde hay un trozo por el que se puede andar. Los diferentes colores y texturas hacen que sea difícil diferenciarlos y es posible que te encuentres con que un policía atraviesa por una zona que pensabas que estaba cerrada por una pared.

    Enseguida se nota que Serial Cleaner no se toma a si mismo muy en serio. Bobby suelta algún chiste cada vez que tira un cadáver o recoge una prueba. La interacción con su madre al inicio de cada capítulo también tiene tintes humorísticos a pesar de estar dentro de lo que, en contraposición, es un juego bastante macabro si te paras a pensarlo. La madre de Bobby merece una mención especial, pues es sin duda la protagonista en la sombra del juego. Cocina dulces, invita a Bobby a partidas de cartas e incluso trata con los hombres a los que Bobby les debe dinero cuando no está en casa, pensando que hablan de entradas de cine, pues no tiene ni la más remota de idea de cómo se gana su hijo la vida.

    A lo largo de los niveles puedes conseguir nuevos conjuntos, además de rollos de película que desbloquean nuevos niveles y contactos adicionales. Cada uno de ellos tiene la temática de diferentes películas como La naranaja mecánica, Alien o Star Wars. También hay uno basado en Pulp Fiction, que te tienes que tomar como si tu papel fuera el mismo que el de Winston Wolfe. También hay niveles basados en escenas de crímenes reales, aunque no llegamos a reconocer ninguna pues nuestro conocimiento de estos crímenes reales es, como poco, limitado. Hay una herramienta también que usa los datos del reloj de tu sistema para modificar los niveles: si juegas durante la noche en la vida real, también será de noche en el juego. Se supone que las pisadas se escuchan más por la noche, pero realmente no hay mucha diferencia.

    Viscera Cleanup Detail fue el primer título importante en presentar el concepto de limpiar las escenas del crimen, pero ese juego ofrecía una experiencia relajante y terapéutica para disfrutar con algo de música, mientras que Serial Cleaner coge ese concepto y hace de él un juego más profundo. No es particularmente largo, pues hay 25 contratos en total, incluidos los bonus. Puedes utilizar una serie de modificadores de juego en cada contrato, como eliminar la visualización del campo de visión de los enemigos, quitar la "visión clara" que te permite ver todo el nivel y todo con lo que puedes interactuar, o eliminar todos los escondites, pero sigue sin ser suficiente para hacer de ello una experiencia completa. No habría venido mal un editor de niveles, además de un modo más difícil para que los jugadores tengan una razón para volver a jugar esa pequeña cantidad de niveles. Serial Cleaner tiene una mecánica profunda (sin contar la incompetente inteligencia artificial), pero es verdad que se hace repetitivo, pues nivel tras nivel es lo mismo. Es una visión única del género de sigilo, pero también se estanca demasiado rápido. Necesita más variedad para mantener a los jugadores enganchados más allá de completar los niveles de la historia, porque de la manera en la que está planteado es una historia corta que te deja con ganas de más en lo que se refiere a diseño de niveles y nuevas mecánicas.

    6/10

    Fuente original: Gamereactor.es

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