• Injustice 2

    19/05/2017 13:45 // Ricardo C. Esteves Comparte en facebook Comparte en twitter Comparte en google plus Comparte en tuenti

    ¿Puede ser a la vez un gran juego de peleas y un gran juego de superhéroes?

    Autor: Ricardo C. Esteves - Gamereactor.es

    El trauma sufrido con Midway y la asociación con Warner Bros. Interactive ha sentado de maravilla a Netherrealm Studios. Desde entonces, el nivel de los juegos del estudio de Mortal Kombat no ha parado de subir, y además con la variedad que les ha aportado Injustice. Todos son buenos, pero lo mejor es que siempre hay evolución de uno a otro. Injustice 2 es precisamente eso, una mejora en prácticamente cada campo sobre el original, sin importarles que se trate una licencia de un tercero que no saben cuánto van a poder mantener.

    Una breve presentación. Es un juego de peleas en campo 2D pero con gráficos completamente tridimensionales y poligonales protagonizadas por los personajes de DC Cómics como Superman, Batman, Joker, Wonder Woman, Aquaman y muchos otros de los que solo los auténticos seguidores del cómic americano han oído hablar antes. Tiene además un potente peso del modo historia gracias a una trama elaborada y contada sobre todo mediante vídeos y escenas grabadas. Su trama es una continuación directa de Injustice: Gods Amongs Us, por lo que su punto de partida es un poco destripe, pero merece la pena saberlo (si no, sáltate el próximo párrafo).

    El primer juego acaba de una forma cruel. El Joker engaña a Superman para que mate a Lois Lane, que además estaba embarazada. Cegado por la rabia y la venganza, acaba con él, y jura que no volverá a permitir ninguna injusticia en el mundo, por lo que se proclama dictador supremo de la Tierra y juez implacable. Varios miembros de la Liga de la Justicia se unen a Kal'El, mientras que Batman y otro grupo tratan de detenerlo, por las buenas o por las malas, pero sin matar. Al inicio de Injustice 2, Superman ha sido atrapado y sus seguidores están muertos, escondido o han cambiado de bando. Pero la aparición de Brainiac lo cambia todo.

    A partir de aquí, comienza de nuevo la gran batalla entre buenos y malos en la que el jugador va escogiendo el rol. Las secuencias de vídeo son sensacionales y están repletas de detalles y referencias que van a satisfacer a los fans de DC Comics. Es cierto que la historia tiene algunos grietas, sobre todo cuando se fuerza demasiado para que dos personajes que no tendrían por qué estar enfrentados tengan que pelear, pero no deja de ser un juego de peleas y hay que buscar soluciones. Son unas cinco horas que merecen mucho la pena y que dejan por los suelos a cualquier juego del género, a la espera de lo que nos traiga Tekken 7.

    Es solo una pequeña parte del contenido disponible para un jugador, porque aquí no hacen falta otros humanos para buscar excusas por las que pelear. El modo Multiverso, parecido al de las torres de Mortal Kombat X, abre un campo infinito de historias y eventos en el que encontrar combates con todo tipo de personajes, reglas y alternativas. Están formados por planetas con distintas condiciones de participación y victoria, y hay un personaje como jefe final como piedra angular para darle sentido. Además, están conectados a la red y van cambiando temporalmente, y hasta se pueden completar en compañía, en los grupos llamadas Guilds. Os lo explicamos todo con más detalle en este artículo.

    El modo multiverso es una delicia por su construcción y estructura, por cómo consigue que pruebes todos los personajes y por lo adictivo que es. Porque no solo es para pasar el rato, también es el mejor camino para explorar por completo el otro gran atributo de Injustice 2, la personalización de los luchadores mediante el sistema de gears. Cada héroe o villano tiene seis huecos para ítems en los que ir colocando el equipamiento que vamos consiguiendo como premio. Hay cientos de piezas distintas para cada uno de ellos que no solo varían en aspecto, también calidad, por lo que influyen directamente en cómo se ve y en lo que puede hacer el personaje. Se modifican, se combinan, tienen niveles, se pueden vender... todo lo que esperas de un RPG, asociado a un personaje de lucha. Es un aspecto que también os hemos explicado al detalle y con ejemplos en el artículo anterior.

    Coleccionar cada pieza se acaba por convertir en un motivo más para jugar, y el juego te devuelve el esfuerzo dándote la sensación de que tienes el control total de los luchadores. Netherrealm decía que iba a servir para que en las peleas online cada jugador se sintiera único y lo ha conseguido. Sin embargo, no nos ha gustado tanto el sistema sobre el que se levanta todo. Te ganas las gears por lograr objetivos, pero también abriendo Cajas Madre, que es como se ha llamado aquí el loot. Todo se puede conseguir jugando, y también todo se puede conseguir pagando, y dado que todo tiene un coste, no nos ha convencido demasiado de que el sistema de recompensas favorezca la jugabilidad. Ellos van a sacar dinero porque el juego es bueno y engancha, pero veremos si produce desequilibrios con el paso del tiempo.

    El otro asunto complejo del sistema de evoluciones de Injustice 2 está en los enfrentamientos online. El aspecto del personaje siempre va contigo a la red, pero las mejoras de atributos y habilidades pueden ser desactivadas si lo que se busca es una experiencia más pura. En caso contrario, si se cruzan dos personas con mucho desequilibrio entre luchadores, el juego aplica un handicap compensatorio. Además de las partidas amistosas y de un modo ranking para encontrar a gente parecida, también hay multitud de eventos competitivos que ya están en marcha, porque Warner va muy en serio con los eSports esta vez. Lo más importante es que en nuestras partidas se ha comportado de forma sensacional y no hemos sufrido los problemas de emparejamiento de MKX.

    Perfecto, ya hemos visto que estamos ante un juego con mucho contenido, conectividad fina, bien presentado, con gráficos y sonido excelentes y que hace un uso exquisito de la licencia que emplea. Todo apunta a que es excelente, pero aún no hemos tratado el pilar central de la experiencia, el propio sistema de combate.

    La influencia de Mortal Kombat es clara pero no es un calco. Parte de una combinación de tres ataques de potencia y uno especial que va sacando esa habilidad que esperas de cada personaje. Un rayo de Super Girl, murciélagos electrónicos de Batman o unas flechas cambiantes de Green Arrow. El ritmo de juego es bastante fluido, más que el del primer Injustice, y bastante agradecido con cualquier tipo de jugador. Basta con aprender un par de especiales y machacar un poco los botones para que un novato saque unos cuantos combos. Pero van a ser los expertos los que profundicen en sus alternativas y encuentren vías para hacer combinaciones muy potentes, con counters y lanzamientos.

    Netherrealm no podía dejar toda esa construcción de personajes fuera de la propia pelea, y la ha integrado a través de la barra de energía. Hay una para todo, ya se use para un ataque ultra, escabullirse de un combo o para dar más efectividad a un golpe corriente. Esto sirve para sacar más partido a un efecto, por ejemplo, a la capacidad de aturdimiento o a hacer que aumente la probabilidad de que sea imparable. También ha creado unos curiosos coches directos entre luchadores que pueden cambiar el signo del combate en cualquier momento porque restan y suman vida en función de cómo salga el resultado. Aunque es un juego de pegar mucho, el componente táctico no falta.

    Dentro del elaborado aspecto que rodea al juego en general, sorprende lo concurridas que son las peleas. Los escenarios no son excesivamente profundos por lo general, más bien lo mantienen todo cerca, porque así no se pierde de vista todo lo que va sucediendo. Las invocaciones son constantes y también hay cambios de zona, pero nada de eso hace caer una tasa de refresco de imagen constante. El estilo artístico es otro elemento controvertido porque ni se han utilizado formas de los cómics ni de las películas, son diseños propios creados a partir del escaneo de personas reales. La impresión es buena y ha perdido gran parte de la sensación "a plástico" del primero, aunque algo queda.

    Injustice 2 es un juego de peleas excelente, mucho mejor que el original y tanto o incluso un poco más que Mortal Kombat X. Con unos 30 luchadores sin contar DLC y todas las alternativas para cada uno de ellos, se puede exprimir horas y horas sin sentir que hay repetición, aunque echamos de menos a gente como Lex Luthor, Deathstroke, Batgirl o Doomsday (y nos suponemos por qué no están). Un juego recomendable para los fans de los juegos de pelea sean seguidores o no de DC Comics, pero que estos últimos van a disfrutar más que nadie.

    9/10

    Fuente original: Gamereactor.es

publicidad
PUBLICIDAD