• Farpoint

    16/05/2017 12:01 // Graham Bellars Comparte en facebook Comparte en twitter Comparte en google plus Comparte en tuenti

    Un juego pensado para la nueva pistola VR de Sony.

    Autor: Graham Bellars - Gamereactor.es

    Todo empieza en el espacio exterior. Tu nave está tratando de acoplarse a la estación espacial The Pilgrim, que descansa en el cosmos mientras vigila una anomalía. Relájate y disfruta durante los minutos que vas a poder, porque no va a pasar mucho tiempo hasta que la cosa se complique y acabes en un planeta desértico e inexplorado por las malas. El objetivo nada más salir de la cápsula de escape es buscar a los compañeros de tripulación entre los restos del accidente. Eso sí, bien armado con un rifle y, si es posible, manejao con el mando especial para Realdad Virtual, Aim Controller.

    Farpoint saca mucho partido a esta pistola simple y minimalista con un toque a la vieja Sharpshooter de PS3. Combina las funciones de un DualShock 4 con los movimientos de un Move. Su aspecto desde fuera es muy simple, pero en cuanto te pones las gafas PSVR eso queda en el plano de lo real y deja de importar, porque Aim tiene el aspecto que los diseñadores quieran. De hecho, ser blanca y plana invita a pensar mejor en sus transformaciones. La colocación de los botones es rara hasta para quienes han usado este tipo de periféricos, pero al menos en este juego aparece en pantalla para que puedas orientarte. La vibración háptica también es básica para conseguir ese realismo, ya sea la vibración del rifle, el tirón de la escopeta o el golpe de la granada. También se puede jugar con un mando PS4 normal, pero se pierde parte de la precisión requerida y hay fases que se complican demasiado. Dado que hay otros juegos como The Brookhaven Experiment, Arizona Sunshine, Dick Wilde y ROM: Extraction que lo van a usar, merece la pena.

    Como ocurre en otros juegos VR de acción, el movimiento puede convertirse en su punto débil, especialmente si está desajustado y acaba provocando mareos y naúseas. Farpoint facilita mucho las cosas gracias a una buena gama de opciones y ajustes. Nosotros nos decantamos por el movimiento continúo, que usa los sticks como cualquier otro FPS, así que nos resultó natural y fluido, sobre todo cuando se recrudece la batalla.

    Mientras te mueves por los restos de la estación espacial te das cuenta de que vas siguiendo una línea recta, pero con cierta libertad. La tienes para encontrar pequeños caminos paralelos por los que explorar y para ir hacia atrás por si quieres recuperar algo. La panorámica que vas recibiendo de lo que espera a campo abierto, potenciada por el aislamiento y la capacidad de transportarte hasta ahi de la VR, multiplican el impacto que recibes de estar en un planeta alienígena remoto y desolado. Pero pronto queda patente que no es lo que parece: arañas gigantescas como recién llegadas de Starship Troopers surgen de entre las sombras para picarte. Unos efectos de sonido geniales ayudan a construir una atmósfera de tensión en 360º que la banda sonora mantiene de forma constante hasta que llega un punto de inflexión. Respira, recupera la compostura y oriéntate otra vez.

    Hay una recomendación constante de no jugar sesiones demasiado largas a según qué juegos en Realidad Virtual, y en este caso nos sumamos a la propuesta. Farpoint pide un descanso de vez en cuando, al menos tras una gran batalla o una escena cinematográfica. No solo para relajarse un poco y para refrescarse (el headset transmite cada vez más calor con el paso del tiempo y la tensión), sino para evitar posibles mareos. Hay que ser precavidos porque cada nueva zona viene con bichos más grandes y más peligrosos a los que enfrentarse. Al menos también lo vamos compensando con una mejora del arsenal que nos ayuda a abrirnos paso en esa búsqueda de los colegas.

    Una vez que descubrimos qué ha pasado con ellos hay un cambio de tercio en la trama que sirve como soplo de aire fresco para todo el juego, incluso para su gameplay. El verdadero enemigo se manifiesta, con un comportamiento más humano y una serie de armas que también vamos a poder poner a nuestro servicio. Entran en escena más retículas y sistemas de apuntado con los que disfrutar mejor del mando Aim Controller.

    El modo historia está formado por ocho capítulos que va a durarte entre cinco y seis horas, más o menos lo que viene durando la campaña de cualquier shooter en primera persona. Pero como la VR pide descansos, se hace un poco más largo que los anteriores, ya que aquí es casi una locura plantearse acabárselo todo de una vez en una tarde o una noche. Después se alarga un poco más gracias a un modo challenge que invita a mejorar puntuaciones y compararlas con el resto del mundo en cada nivel. También se puede jugar en cooperativo, pero nuestra experiencia ha sido mucho peor, porque te mareas mucho más cuando pierdes el control de la escena. Una pena, porque nos pareció divertido, así que quizá entrenando se pueda superar.

    Farpoint tiene todo lo que requiere un shooter en primera persona decente: un buen modo historia, buenos gráficos, variedad de escenarios, situaciones y armas y hasta juego cooperativo y modo challenge (pensando siempre en que no dispone de multijugador online). Es el mejor, al menos uno de los mejores shooter VR que hemos jugado hasta la fecha, por mucho que no llegue al nivel de los grandes del género de cada año, los Titanfall 2 o Call of Duty: Infinite Warfare, con un presupuesto mucho más alto. Buenas partidas y una demostración clara de que los proyectos son cada vez más serios y conseguidos.

    8/10

    Fuente original: Gamereactor.es

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