• Agatha Knife

    13/05/2017 16:00 // Alberto Garrido Comparte en facebook Comparte en twitter Comparte en google plus Comparte en tuenti

    Mucho humor ácido en una siniestra aventura gráfica protagonizada por una niña de siete años con insomnio.

    Autor: Alberto Garrido - Gamereactor.es

    Lo mejor que tiene el circuito de desarrollo de videojuegos indie es que te permite crear ideas y mecánicas sin impedimento ni objeción alguna. La única censura que encuentras es la que te impones a ti mismo. Mango Protocol, un pequeño estudio de arte interactivo que empezó en 2014 con tres personas afincado en Cataluña, no se guarda nada para sí, y han creado un universo particular (el mundo Psychotic) donde sus locas ideas florecen y cobran vida.

    Su primera obra en este marco fue MechaNika, una aventura gráfica basada en el estilo point-and-click en la que perfilaron ya su estilo artístico y desarrollaron su propio motor de juego. En ella nos poníamos en la piel de Nika, una niña de siete años fanática de la mecánica y las tecnologías, que harta de su mundo decide arremangarse la camisa y hacer lo más lógico: destruirlo.

    El pasado 27 de abril lanzaron en Steam su segunda aventura, Agatha Knife, ambientada en el mismo universo que la anterior y situada poco antes de los acontecimientos de MechaNika. Nuestra protagonista aquí es Agatha, una niña de siete años que padece insomnio pero que ama su trabajo, los animales y comer carne. El problema es que trabaja en el matadero de la carnicería de sus padres, y los animales con los que adora jugar sienten pavor cada vez que ella se acerca con sus cuchillos, lista para convertirlos en ricos y suculentos filetes.

    Esto le genera una profunda tristeza. Para más inri, la carnicería no está pasando por un buen momento ya que ha dejado de recibir clientes, y su madre está preocupada por un cierre inminente y la deuda creciente. Agatha ve peligrar su forma de vida hasta que aparece una peculiar solución: unos cursos para crear una religión propia y personalizada para solucionar todos sus problemas.

    Aquí nos ponemos manos a la obra. Tomando a nuestra joven protagonista debemos investigar por todo el pueblo buscando pistas que nos ayuden a relanzar la carnicería y a dotar de un trasfondo a nuestra nueva religión: El Carnivorismo. Una creencia en la que sus seguidores acepten ser sacrificados al dios Gran Cerdo Sangrante para obtener la felicidad eterna... y ella conseguir carne para salvar el negocio familiar. No podemos obviar el componente de humor negro y crítica social a aspectos como la sexualidad, la incultura popular y especialmente a la fe y las religiones, una constante a lo largo de la historia.

    El sistema de juego es un clásico point-and-click que recuerda al de otras aventuras gráficas clásicas, sobre todo las primeras dos estregas de Broken Sword. Como añadido al sistema nos ha encantado el menú diegético del inventario, que aparece en todo momento en la bolsa de Agatha, donde además lleva un pendrive USB (para guardar partida) y una llave (para cerrar la sesión de juego). Fuera, señalando con el puntero por la pantalla se pueden desplegar las opciones sobre cada ítem (generalmente solo serán dos, una siempre será mirar y otra dependiendo del contexto: coger, usar, hablar...).

    Así vamos a pasar buena parte del juego mirando por todos lados intentando captar la avalancha de referencias populares y guiños que han introducido en el juego. Películas como La Princesa Mononoke, Star Wars, Jurassic Park o Alien; música como Marilyn Manson o Alexisonfire; televisión y animes como Sons of Anarchy, Dragon Ball, Ghost in the Shell o el laboratorio de Veckman; y videojuegos como Mass Effect, The Legend of Zelda o Gears of War. La lista es realmente interminable. Hay incluso auto-referencias a sí mismos y a su anterior trabajo, cuya protagonista Nika tiene un papel secundario aunque relevante.

    Agatha Knife también comparte el mismo apartado artístico. Todos los personajes y escenarios del juego están dibujados a mano con ese toque 'creepy' pero a la vez encantador, y que va acompañado por una banda sonora sencilla con algunos toques oscuros que completa la atmósfera y te atrapa, haciendo que el juego pueda ser devorado de una sola sentada.

    Para acometer la sagrada tarea, Agatha contará con la sabiduría y buenos consejos de su mentor Sandro, el Asombroso Maestro de las Mancias, que la guiará en el proceso de creación del Carnivorismo. En el transcurso de la acción iremos conociendo a todo un elenco de personajes, a cada cual más raro, y con los que debemos interactuar y (como suele pasar en estas ocasiones) ayudar con sus problemas cotidianos para que ellos a su vez nos ayuden con los nuestros. Un técnico de la biblioteca en su primer día de trabajo, la dueña de una hamburguesería o un recluso que vende lotería irán cruzando sus historias con la nuestra, y podremos resolver alguna que otra situación de varias formas si prestamos atención a un personaje particular en un momento dado.

    Sin embargo, el juego es bastante lineal y es en la segunda mitad donde aparecen los desafíos más complejos. No existen muchos puzles y la complicación en los mismos tampoco supone un quebradero de cabeza; aunque puede que alguno sea difícil de ver a primera vista, si uno presta atención enseguida descubrirá la solución.

    Por otro lado, el desplazamiento entre zonas puede volverse algo tedioso a veces por la falta de un mapa de acceso rápido entre zonas, aunque a veces sea necesario pasar por zonas anteriores por si aparecen nuevos personajes o interacciones con objetos que antes aparecían ocultos. Las animaciones son algo toscas, aunque no le restan jugabilidad al título. Nuestros compañeros europeos deben saber que los textos se encuentran en castellano, catalán e inglés, aunque ya hay planeado ampliar la localización lingüística al francés, alemán, y ruso.

    Agatha Knife es una aventura encantadora, transgresora y que está deseando robarte el corazón... literalmente. 7/10

    Fuente original: Gamereactor.es

publicidad
PUBLICIDAD