• Shiness: The Lightning Kingdom

    10/05/2017 19:00 // Anders Baad Mai Comparte en facebook Comparte en twitter Comparte en google plus Comparte en tuenti

    Un pequeño paso hacia una aventura increíble.

    Autor: Anders Baad Mai - Gamereactor.es

    Todo viaje comienza con un primer paso crucial o, en el caso de Shiness: The Lightning Kingdom, con un avión estrellándose en suelo extranjero. El juego verifica cada aspecto y cumple todas las expectativas que puedas tener en torno a una buena aventura clásica: una tierra extranjera y mágica, personajes heroicos, una fuerza malvada que derrotar (el oscuro Dark Shi) y criaturas buenas y malas. Sin embargo, a pesar de un buen opening, falla en algunos puntos muy decisivos del viaje.

    El primero de estos errores es la calidad del doblaje... o más bien la falta de calidad. Cuando acaba el video introductorio, empezamos a controlar al personaje, y lo primero que quisimos hacer fue ir directamente al menú de opciones para cambiar el idioma. No es horroroso, pero hoy en día nos tienen acostumbrados a impresionantes actuaciones y Shiness: The Lightning Kingdom simplemente no llega a ese nivel, muchas veces las voces suenan forzadas. Afortunadamente, la mayoría de las conversaciones son sólo por escrito, mientras que sólo las secuencias más importantes tienen doblaje. Sin embargo, esto tampoco es que sea algo bueno, ya que el texto está plagado de errores gramaticales y eso también deja una mala impresión. De todas formas, al menos los personajes son adorables...

    Este cumplido se lo podríamos aplicarlo a todo el juego. En el modo de aventura clásico, los distintos distritos del mundo están divididos según la temática y las mecánicas. El primer área es verde y exuberante, pero pronto pasarás a inspeccionar cuevas oscuras, bosques púrpuras, castillos grises, etc. Aunque la variedad de colores logra mantener el juego visualmente fresco, lo mejor de este mundo abierto son los pequeños atajos. En lugar de ir simplemente hacia adelante, también tendrás que ir hacia atrás para desbloquear zonas que antes eran inaccesibles al más puro estilo de Metroidvania. Cada vez invita más con su diseño a ir hacia atrás a medida que desbloqueas nuevas habilidades. Por lo tanto, tendrás que recordar y visualizar en un mapa mental todas las puertas y áreas que estén bloqueadas.

    Cada uno de los personajes que controlas a lo largo del juego tiene una habilidad especial. Por ejemplo, Chado puede elevar con magia una piedra para después lanzarla, Poky puede controlar elementos como el viento, el agua y el fuego, e infundirlos en varios cristales y Kayenne puede mover objetos con su mente. Estas habilidades no las usas en combate, sino que simplemente sirven para resolver puzles y enigmas. Estos acertijos empiezan siendo fáciles y sencillos, pero las cosas se ponen muy interesantes cuando tienes que mezclar y combinar varias habilidades para resolver un puzle complicado.

    Tristemente, Shiness rompe una regla muy importante sobre el diseño de puzles de los videojuegos: hay que presentar todas las reglas al jugador antes de utilizarlo. Hay un reto obligatorio después de alrededor de siete horas de juego que supone que conoces los aspectos de su diseño, aspectos que el juego todavía tiene que presentar. La solución es, al menos en teoría, relativamente fácil, pero como el jugador no ha tenido la oportunidad de conocer la clave del puzle, puede que le cueste un poco entenderlo. Añade a esto un elemento de plataformas que ya habría resultado anticuado para la PlayStation 2 y obtendrás un puzle que te acabará frustrando muy fácilmente.

    No obstante, el sistema de combate es fantástico, al menos durante un tiempo. Las batallas son siempre uno contra uno, independientemente del número de enemigos contra los que debes enfrentarte. Por lo tanto, si te encuentras con un grupo de tres, escogerás a tu guerrero y el adversario hará lo mismo, y luego pelearás hasta que un equipo haya sido eliminado. Es una configuración brillante y da lugar a un sistema realmente equilibrado. Aunque puede que quede claro desde el principio, no te llevará mucho tiempo poder cambiar entre varios guerreros sobre la marcha para una mejor eficacia en el combate. Desearíamos que hubiera una forma más natural de cambiar los miembros del equipo, pero es funcional y por lo tanto no es un defecto importante. Lo que no funciona tan bien como debería es la cámara; nos encontrábamos muy a menudo con un arbusto, un poste, o incluso un árbol en nuestro camino, lo que hizo que resultase casi imposible ver lo que estaba pasando y teníamos que pulsar cuadrado en repetidas ocasiones y esperar lo mejor.

    Y eso es lo que más nos motiva con esta franquicia: desearles lo mejor. Porque, si este es el primer paso hacia una aventura más larga, no podemos ni imaginar de qué serán capaces en las próximas secuelas. Por ahora, por lo menos, tendremos que conformarnos con una aventura que nos disgustó casi tanto como nos impresionó. Esperemos que la próxima incursión del estudio en el mundo de Shiness pueda construirse sobre los sólidos cimientos establecidos en The Lightning Kingdom. 7/10

    Fuente original: Gamereactor.es

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