Conservación de la tortuga mediterránea

Hace unos años, unos investigadores australianos descubrieron que el ser humano había sido el responsable de la extinción de unas especies de tortugas gigantes que vivieron durante el Cretácico. Estos animales, que alcanzaban una longitud de dos metros y medio, habían sobrevivido durante miles de años pero, según estos estudios, tan solo pudieron aguantar doscientos años tras la llegada de la población humana a las islas que habitaban. Por desgracia, muchas otras especies se han extinguido desde entonces. Y muchas otras lo harán si, como sociedad, no nos comprometemos seriamente en la defensa de la biodiversidad y la protección de la fauna.

Sin irnos muy lejos, en la Península Ibérica existen varias especies autóctonas de tortugas que están actualmente en peligro de extinción. Y entre ellas encontramos la tortuga mediterránea (Testudo Hermanni Hermanni), una bonita especie que se caracteriza por tener su escudo supracaudal, el que va debajo de la cola, dividido en dos. De colores amarillos y manchas oscuras, no suele alcanzar un tamaño muy grande y, en libertad, suele vivir entre treinta y cuarenta años.

Como su nombre indica, la podemos encontrar en las regiones mediterráneas litorales e insulares, desde la costa occidental de Italia, las grandes islas del Mediterráneo, el sur de Francia y Catalunya. Se instalan en zonas que cuenten con matorrales espesos para poder ocultarse de los depredadores.

Centro de Reproducción de Tortugas de la Albera

Sin embargo, este tipo de hábitats, que además tienen un alto riesgo de incendios, está desapareciendo debido al abandono de los pastos y, por ello, la población de esta especie está en claro descenso. Desde 1973 se considera una especie protegida y está prohibida su posesión en cautividad.

Actualmente, la única población en Catalunya que no ha sido reintroducida por el ser humano vive en la Serra de l’Albera. Aunque también existen colonias en libertad en otros lugares como el Parque Natural del Delta de l’Ebre y en el Parque Natural de la Serra de Montsant. Para dar a conocer estos animales y ayudar a proteger la especie, se están desarrollando una serie de iniciativas muy interesantes.

Centro de Reproducción de Tortugas de la Albera

Desde hace miles de años, la tortuga mediterránea ha habitado las tierras de la Albera y, en la actualidad, se trata de la única zona de la Península Ibérica en donde se puede encontrar esta especie de forma natural. Sin embargo, esta población de tortugas está en grave peligro de extinción por los motivos mencionados anteriormente.

Para evitar su desaparición se creó el Centro de Reproducción de Tortugas de la Albera. El objetivo de este proyecto es la cría en cautividad de tortugas mediterráneas, que intenta contrarrestar la alta mortalidad que se produce en la naturaleza. Una vez al año liberan a estas tortugas en diferentes puntos del Paraje Natural de Interés Nacional de l’Albera, para poder reforzar las poblaciones naturales existentes.

Centro de Reproducción de Tortugas de la Albera

El Centro está abierto a las visitas del público, que podrán conocer más sobre las especies autóctonas de la zona y ver los más de 800 ejemplares que viven en sus instalaciones. La mayor parte son las mencionadas tortugas mediterráneas, pero también cuentan con algunas tortugas exóticas, que fueron en su día adquiridas como mascotas, y que han sido acogidas en el centro para evitar que fueran liberadas en la naturaleza y perjudicasen a las poblaciones autóctonas.

Se recomienda hacer la visita antes de las 12 de la mañana, especialmente en primavera y verano, para evitar las horas de más calor y poder ver a las tortugas en su rutina habitual. Hay que tener en cuenta que la actividad de estos animales depende de las condiciones meteorológicas y los días lluviosos o fríos no son sus favoritos. Del mismo modo, durante el verano y en las horas de más calor, las tortugas prefieren ocultarse en lugares más frescos.

Centro de Interpretación y reproducción de la tortuga mediterránea en Marçà

En Marçà encontramos otro proyecto que trabaja por la protección de la tortuga mediterránea. Al igual que en l’Albera, en sus instalaciones se propicia la reproducción de esta especie y se cuida a los ejemplares hasta que cumplen una edad comprendida entre los tres y cinco años. Cuando su caparazón está ya formado y es lo suficientemente fuerte se las libera en su hábitat natural.

Aunque el centro se puede visitar de forma libre, es recomendable reservar previamente alguna de sus visitas guiadas para grupos. En estas rutas didácticas por el centro podremos realizar diferentes actividades pedagógicas, algunas de las cuales están enfocadas para que los niños descubran curiosidades sobre estos bonitos animales y conozcan a Marçi, la divertida mascota del Centro.

Centro de Interpretación y reproducción de la tortuga mediterránea

A la finalización de la visita, si se han portado bien, también tendrán la posibilidad de alimentar a alguna de las más cien tortugas mediterráneas que viven en el centro.

El proyecto incluye la rehabilitación de la conocida como Mas de l’Escultor, la que fuera vivienda en su día del artista local Marcel·lí Giner i Folch. Y junto a las zonas de tortugas, también podremos visitar el atractivo Parc de les Olors o Parque de los Aromas. A lo largo de una gran jardinera, tendremos la oportunidad de conocer diferentes especies de plantas medicinales o aromáticas y disfrutar con una gran variedad de fragancias, mientras aprendemos sobre la flora de la región.

Centro de Recuperación de Anfibios y Reptiles de Cataluña (CRARC)

El Centro de Recuperación de Anfibios y Reptiles de Cataluña (CRARC) nació en el año 1992 como el primer y único centro del país dedicado a recuperación de fauna salvaje y, más concretamente, de anfibios y reptiles. Este centro enfoca sus esfuerzos a la gestión de especies autóctonas y tiene algunos proyectos específicos dedicados a animales en peligro de extinción, como el orientado a la tortuga mediterránea.

En sus instalaciones podemos encontrar alrededor de 500 crías de esta especie y entre 200 y 250 ejemplares adultos. Desde el año 2005, más de 3.000 tortugas han sido liberadas y reintroducidas en la naturaleza dentro del Parque Natural de Montsant, para conseguir que la tortuga mediterránea vuelva a instalarse y crecer en esta zona natural. La última suelta de tortugas tuvo lugar en noviembre del año pasado, cuando más de doscientos ejemplares fueron liberados. En el proyecto participaron el Departamento de Territorio y Sostenibilidad, en colaboración con el CRARC y la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y territorio del Govern. También participó el Gobierno de Menorca, que cedió parte de los ejemplares liberados.

Centro de Recuperación de Anfibios y Reptiles de Cataluña

El centro se puede visitar de forma libre y está muy bien explicado mediante paneles informativos. También podremos reservar una plaza en alguna de sus visitas organizadas para grupos, donde nos explicarán con más detalle cada una de las especies que se están recuperando en el Centro y podremos conocer más sobre la tortuga mediterránea. Disponen también de materiales didácticos especialmente diseñados para niños, que les permitirán aprender de una forma divertida cómo es la vida de las tortugas, cómo se reproducen, qué comen, cómo identificar si son macho o hembra o curiosidades sobre su particular caparazón.

Más información en: estucasa.catalunya.com